martes, 8 de diciembre de 2015

Sentido de pertenencia.

Ser hippi está de moda.
Ser rockero está de moda.
Ser cumbianchero ya es costumbre.
Ser espiritual, ya es superficial.
Ser antisocial... bue... es antisocial...
no me gustan los grupos...
no me gusta sentirme identificado con nada,
ni siquiera con mis amigos...
Si me siento identificado pierdo personalidad.
Eso no quita que tenga amigos,
Ni que no pueda salir y compartir con desconocidos.
Me dirán algunos que tengo un ego muy grande,
pero adiviná donde yace tu necesidad de pertenecer.
Me gusta la gente auténtica, la que no necesita demostrar,
la que se para frente a alguien y le chupa un huevo quedar bien o quedar mal.

Un boludo bien pelotudo.

Y le cortó. Si, le cortó. No duraron ni tres meses. Ella lloraba desconsoladamente. Estaba enamorada. De un imbécil a mi parecer. En una ocasión le dije: "querida, no te pongas mal, no vale la pena que te deshidrates así, por los ojos, secando tu corazon, por un tipo que no tuvo los huevos para salir con terrible bombón". Aunque al mismo tiempo, por adentro pensaba: "que boludo este tipo, se perdió terrible minón por cagón. Bueno, se lo merece... Por dios no pueden ser esos pechos, la puta madre... Tengo que activar, esta es la mía."
El man le dijo que no quería estar más con ella porque tenía ganas de estar solo, y que no la amaba.
Mentira. Bueno, no todo. Que no la amaba era cierto, o quizá no la amaba lo suficiente como para bancarse lo que se tenia que bancar. Pero seamos sinceros, quien corta por que si, si no hay una mejor esperando al otro lado de la cuadra, con un culito y unas tetas como esas, envueltas en papel de regalo vestida de rockera, y de moño para cerrar una geta perfecta, que casi no se veía porque te cegaban los faroles. Un camión, ¿ quien corta con un camión sin un buen motivo?
La respuesta mis amigos son dos posibilidades que pueden fundirse en una: Un cagón o un pelotudo. O como este muchacho en particular, un cagón y pelotudo.
Le metió chamuyo. La verdad es que el pibe lo que le tendría que haber dicho, aunque para conservar una gotita de honor, hubiese sido:
"Mirá bombona, todo bien, pero estas re fuerte y la verdad que no me dan los cojones para fumarme a 200 boludos escribiéndote güarangadas en tus fotos, me pongo celoso, porque soy un inseguro de mierda, y desconfío de mi mismo lo suficiente como para hacerme la película de que la pasarías mejor garchandote a cualquiera de esos forros, porque la verdad es esa, no me lo niegues, estamos juntos porque la tengo mas o menos grande aunque no la sepa usar, porque compartir, no compartimos nada, y tambien me da por las bolas que seas tan puta y necesitadita de atención como para aceptar la solicitud de amistad de cada pajero que te quiere agregar."
En fin, un boludo bien pelotudo. Lo de puta es discutible, porque a fin de cuentas ella es dueña de su vida. Por mi parte, cuando hablo con ella mi atención esta más puesta en sus pechos que en sus palabras, yo le digo todo que si, y le tiro alguna frase trillada para tratar de caerle.
En lo de que es una necesitadita de atención, le pegó, pero solo porque yo escribí lo que le tendría que haber dicho para quedar mas o menos bien.
* toda similitud con la realidad, es pura coincidencia. Pero el que sea coincidencia no quiere decir que no seas una boluda necesitada, o un pelotudo cagón. Miren para adentro, rompan estructuras, y despéguense de los estereotipos, que la van a pasar mejor y van a ser mejores personas.

El espejo el cielo.

Te creías perfecto.
Pensabas que eras el mejor.
Pero te sentiste el peor.
Tapaste con tus miedos el sol.
Sin siquiera ponerlos en el medio,
Tan solo mirando hacia el suelo,
Escapándote ansioso del cielo,
Porque es revelador,
Y la mayoría de los humanos,
Son temerosos de la verdad.
Ya allí se refleja desde el interior.

La llave las alas. La razón del silencio

Si. Hay que abrir los ojos, es cierto. Pero muchas veces quienes alardean de tenerlos abiertos, se olvidan que tambien hay que cerrarlos. Si. La consciencia también necesita dormir, decantar, asimilar. Ningún proceso es instantáneo. Sino, no se llamaría proceso. Tambien hay otra cuestión un tanto grave. Si, es cierto, hay que tener los ojos abiertos. Pero acá, en la tierra, sopla el viento, y el que no parpadea, se le secan los ojos y queda ciego. Esa es una metáfora de que hay que frenar, de que poner pausa es necesario. De que el silencio es el parpadeo del sonido, y le da sentido. A veces mas que abrir los ojos, hace falta cerrarlos un rato, mirar hacia adentro, callarse la boca para poder escuchar y aprender, en vez de andar gritando: "Abrí los ojos idiota! No ves que hay que tenerlos abiertos como yo!"
Todos tenemos algo que aprender todos los dias. Me preocupa mas prestar atención en que puedo aprender que en lo que creo que puedo enseñarle al mundo... Por eso me van a ver con los ojos cerrados. Me elevo hasta el cielo, desciendo hasta el infierno. Agradezco a los ángeles y abrazo a mis demonios, los acaricio, les doy amor. Y después de tanto flotar o caminar, tropiezo. Porque la vida real nunca dejo de ser la tierra y la carne, el orgasmo y la herida. Por algo tenemos cuerpo. Las alas, vienen pegadas, las puedo abrir cuando quiera. Y la llave del infierno... De mi infierno, es la curiosidad abriéndose paso entre los miedos.

Pensando con petrova.

Si la gente que está en contra de la despenalización del aborto, tiene como argumento que el que aborta es un asesino, y en algunos casos el que está a favor de tal cuestión es cómplice, entonces, ellos al estar en contra estarían siendo cómplices de las muertes de las minas que la quedan por las malas condiciones en las que se practica?
Porque digamos, mirándolo de esta manera, una mina que se practica un aborto (en este país, por ilegítimos), tiene altísimas probabilidades de morir, por lo tanto, si sos de los que se preocupan por que el feto/embrión/bebe/vida (y a ésta última palabra, siempre que alguien la usa, asumo que es vegano, porque si sos tan Pro-Vida, para evitar los abortos porque es "una vida" me imagino que de las miles de millones de vaquitas que murieron solo para el día de la madre, ninguna probo tu dentadura.) muere, de alguna forma, y la mujer en dicha situación, también podría morir, entonces se pierden Dos vidas.
Por otro lado con la legalización del aborto, las cosas que van a cambiar son:
-En vez de dos vidas, será una sola (o ninguna, si no sos de los que creen que el feto/ebrion/bebe/vida está vivo)
-La cantidad de gente que va a abortar, va a ser más o menos la misma. El posible e impresionante aumento que se reflejará en las estadísticas, va a ser de todos los ricachones que lo hacen en las mejores condiciones posibles (para salvar a su nenita, que vale aclarar, no es ninguna nenita, papi, porque sabe abrir las gambas, y no solo eso... Le encanta abrir las gambas), y lo mantienen en secreto, quizá hasta durante varias generaciones.
-La conscientización sobre la sexualidad y el cuidado seguramente se vuelva más eficiente, porque al gobierno, que seguramente subvencionara muchísimos abortos, no le conviene gastar tanta guita, y es mas barato educar.
-Si estás a favor del aborto, lo vas a seguir estando. Si estás en contra, y crees que los que abortan son asesinos, tu condición probablemente no cambie. De ambos lados la suele ser muy orgullosa y renegada a cambiar ideas, menos aun, a comprobarlas a través de la experiencia propia.
Gente, esto es simple. Yo, jamás le pediría a una piba que aborte, porque me haría cargo desde el primer momento de mi responsabilidad como padre, y como persona que decidió cojer sin forro. Pero de la misma manera tampoco me negaría si mi pareja, decidiera abortar porque... Es su decisión, su cuerpo.
El que el aborto se legalice, no te va a convertir en asesino por estar de acuerdo. De la misma manera que la legalización de las drogas no te va a volver drogadicto. Podes estar a favor, y no practicar las prácticas en cuestión. Sea abortar, o drogarse. Solamente es dar un paso hacia adelante con respecto a la libertad individual.
"Pero la libertad del bebé que tenés en la panza y..."
No nabo... La libertad es una concepto construido por la racionalización en la capacidad humana de pensar, la cual se aloja en los cesos. Entre tanto no tenga cesos, no va a pensar, y entre tanto no piense, y hasta que uno construye en su cabecita la idea de libertad pasan un par de añitos (si es que la construye, porque evidentemente, en el mundo en el que vivimos, se nota... MUCHO, que la gente no tiene ni puta idea de lo que es la libertad, Hasta llego a pensar que muchos quizá ni llegan a desarrollar la capacidad de pensar.)

-

Esas ganas que siempre has tenido,
De invitar a muchachas romperte el corazón.
Porque nunca encontraste lo que has pedido,
Pero siempre apostaste al futuro mejor.
Porque no importa volver a salir herido,
Si lo que estas buscando es amor.
Porque nunca encontraste lo que has pedio,
Pero siempre buscaste vivir lo mejor.

Carne cruda y ternura en prosa.

Puedo morderte, abrazarte,
besarte. Jamas golpearte.
Bueno, quizás si... un poquito...
En la cama, entre cuerpos fundidos,
bajo tu orden escrita,
con tus uñas en mi espalda.
Con tal fuerza que pareciera que quisieras
grabármelo en el alma.
Puedo hablarte como si mis palabras,
brotaran de los pétalos de una rosa,
O susurrarte al oído que quiero darte
hasta que se te seque la concha.
Pedirte un beso que incinere las horas,
o pervertirte hasta que me escupas en la boca.
Quiero la confianza de los que se conocen desde la infancia.
Y el enamoramiento, el idilio, de los que llevan juntos tres semanas,
pero aunque deban, no quieren desvestirse las sábanas.
No quiero nada parecido a lo normal.
que lo único que resulte razonable,
Lógico para los demás, es que estemos juntos,
Porque estamos desquiciados.
Que juguemos a tener clase,
En reuniones importantes,
Y arrancarnos la careta bacana,
para echarnos un rapidito en el baño.
Acariciarnos, rasguñarnos,
Comer a la luz de las velas,
reírnos, llorarnos.
chupártela de prepo,
O que me esperes en la cama,
y ya te estés tocando.
Despertarme a la mañana, al palo.
encontrarme con tus ojos, que esperaban
Hace unos minutos a que se abran
mis parpados
Pensar en algo lindo,
algo así como:
"me despertó el brillo de tus pupilas,
Como si me pegara el sol en la cara."
Pero saber que lo mejor, es la verdad,
Algo que a vos te encanta,
y terminar soltando con la voz ronca del alba un:
"Negrita, hagamos un pibe"

sábado, 5 de diciembre de 2015

La fábula del lobo y la luna.

Efímera es la vida,
Le cantaba entre tangos el lobo a la luna.
<y yo aquí queriendo devorarte,
para llenarme con tu luz>
Pero el loco entendía
Que si se la comía,
Ya  nada habría iluminando sus noches
con más intensidad que las estrellas.
Decidió alimentar su vacío
Con el sentimiento que emanaba de la distancia,
Y, después de inhalarlo,
habiendo llenado todo su ser,
Lo exhalo en forma de viento,
En forma de grito y trueno,
Volviéndose tormenta,
Cayendo sus lágrimas desde el cielo,
Dando vida a la tierra.
Diole las gracias,
Porque la luna,
Desde su lugar,
Tan solo siendo ella,
Entregando su belleza,
Le hizo ver al lobo cuánto tenía
Adentro para entregar.
Le hizo ver el movimiento
Entre el bien y el mal,
El apasionado sexo
Entre luz y oscuridad,
Luna llena y luna nueva,
Fuerzas opuestas
Engendrando creatividad.
Y aceptó la distancia,
Y aceptó su lugar,
Rindiéndole homenaje a la luna,
A la plenitud y al vacío por igual,
Al caos, a la belleza.
Creando el aullido 
agradeciendo al llorar.

Como grito a canción.


Buscaras el sol, verdad, iluminacion.
Algo más que un simple dios jugando
A juez y verdugo. Celoso, opresor.

Luz en la oscuridad, miedo en el rencor,
Vida en la soledad, vicio en el amor.

Penetren tu pecho tus dedos,
Aprender a arrancarte el corazón,

Entregarlo a la tierra sin cuero,
Que niegue frío o calor:

Sentir los dos en extremo,

Entregarlo como semilla al viento,

Como anhelo al cielo,
Como alma al tiempo,

Como lengua al beso,
Y como beso al sexo.

Como grito a canción.

El arte de lo efímero

Hasta un árbol,
aunque no lo veamos, perece.
Hasta Socrates podría volverse
Una huella más borrada por el mar.
Pues hay quienes caminan, como la mayoría,
Cerca de la orilla, y hay otros que solamente
Se alejan un poco más, para observar,
contemplar la amplitud del océano,
y ver que solo llega a nosotros la bruma.
A eso le llaman trascendencia,
Pero la realidad es que ninguna huella, jamás,
podrá salvarse de la lluvia.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Vomitar la máscara.

Perdiste la cuenta de los tragos,
empinando los vasos.
Perdiste la cuenta de los pasos,
caminando a destiempo,
tambaleando, fingiendo.
Se te encarnó la máscara,
te hiciste el gil´
"No pasa nada,
si en el espejo sonrío,
está bien por mí"
Te olvidaste de que lo que sonreía,
era la careta.
Lamiste el fondo de los vasos
estirando la lengua.
Chupaste más de la cuenta,
el filtro no se la bancó,
vomitaste más que solo la cena,
recuerdos y dolor,
los motivos por los que te encariñaste con la careta,
cuasi-digeridos, mezclados. Inentendibles.
Y ahora querés revolver la basura,
tu propia putrefacción,
encontrar eso que se te perdió,
en el olvido, por debajo de la máscara.
Ay pibe... cuánto va a doler arrancártela...
Se te encarnó.

sábado, 26 de septiembre de 2015

El pico del tiempo

Había emprendido su viaje con un solo fin: devolverle el gorro de lana que ella había tejido con sus propias manos. Su memoria estaba entregada por completo a una sola escena. Sus manos, sus muñecas, su cabeza ligeramente inclinada hacia la izquierda, media sonrisa y la lágrima que resbalaba por su mejilla, comprendiendo la totalidad, la alegría del encuentro, del amor, y la tristeza de la partida, la despedida. Con aquel gorrito también le entregó sus últimas palabras, “Vas a venir a mi casa en el sur para traérmelo, y concretar el beso, y nuestros sueños.”
Era un viaje largo, pero hay quienes dicen que la meta es cada centímetro del recorrido hasta el final. Por eso él había decidido viajar a dedo, visitando en el medio los lugares a los que su espíritu lo empujaba a ir, ver aquel paisaje que yacía en su interior, revelado en un sueño epifánico y por el cual sentía una insoportable curiosidad cada vez que pensaba en él.
Las aventuras que atravesó hasta llegar, son verdaderamente irrelevantes, y por más sustanciales e intensas que fueren, no se comparan a lo que vivió una vez que llegó al tan famoso "Pico del tiempo", donde se había enterado, después de su sueño, buscando información y escuchando los mitos folclóricos que giraban en torno al lugar, que allí sucedían cosas extrañas e inexplicables. Creíbles solo para aquellas personas que habían visitado la tan legendaria montaña.
La sensación que tuvo al llegar ha de ser irreproducible. El ver el portal con aquellos postes, y el cartel, idénticos a los que vio en su mundo onírico, la piel de gallina y el mismo hiel recorriendo sus venas, entumeciendo sus huesos. La curiosidad que lo empujaba a entrar, jamás le hubiese permitido dar la media vuelta, por lo que hizo de tripas corazón, se acomodó el gorro en son de cábala, y avanzó con el coraje de los soldados adentrándose al campo de batalla. El panorama se puso más tétrico aún, cuando al llegar al puesto de guardia del pico, se encontró con una ambulancia en la que subían una camilla, con un cuerpo, tapado hasta por arriba de la cabeza, y algunas manchas de sangre desparramadas sobre la sábana que lo cubría.
-¿Qué pasó?
-Se cayó de de la montaña. Se debe haber tropezado o algo parecido, porque si bien es peligroso andar por arriba, los caminos están bien cuidados y están cercados...

Conmocionado, siguió en su expedición camino a la cima. Sumido en los pensamientos disparados por la fatalidad de lo que habían encontrado sus ojos, le resultó inevitable caer en cuestionamientos existencialistas. ¿Había acaso un destino que lo llevó a estar en ese lugar en el preciso momento en el que sacaban un cadáver? Claro, esto habría podido pasarse por alto, de no ser que el motivo por el cual el decidió pasar por el pico, eran sus sueños misteriosos y recurrentes. ¿Cuál era el sentido de estar allí? ¿Qué es lo que el universo quería enseñarle? ¿Había acaso que hacer caso y si quiera, algo que aprender? Fuere lo que fuere, en el fondo sabía que todos los caminos confluían en un solo punto, lo que más alimentaba su ansia de moverse y darle sentido a su vida, yacía ahora a nada más que 300 kilómetros, encerrado, ardiendo en el cuerpo de una mujer.
Siguió andando, cuesta arriba, y el camino sí que empezaba a volverse un tanto peligroso. La base de la montaña estaba ahora a unos 1500 metros de altura, y el sendero por el cual había que ascender, era prácticamente una cornisa. Los costados de la montaña eran muy empinados, casi una pared, por lo que cuando se llegaba a un ángulo, un giro, no se podía ver lo que había más adelante. Sentía de a momentos que estaba caminando directamente hacia el vacío, si no fuese por el vallado que cercaba los límites de la senda. Así, por una de las esquinas a las que se acercaba, se fue sumando al cuadro, un árbol, y en una de sus ramas, enredado, un gorro idéntico al que él llevaba, el regalo de su amada. La inquietud generada por la curiosidad, se apoderó inmediatamente de sus piernas, obligándolo a acelerar el paso, pero solo hasta haberse acercado lo suficiente como para que el paisaje revelara el resto del espectáculo.
El tiempo se detuvo, sus huesos se volvieron de hielo. Vió allí a un muchacho, trepando al árbol para rescatar la tan preciada prenda, y lo más tétrico fue que... sí... era idéntico a él. Las mismas vestimentas, la misma barba crecida con su viaje, el mismo corte de pelo, y el lunar característico al borde de su ojo izquierdo. Y entonces aquél que estaba escalando al filo del precipicio, bajo su mirada para toparse con la misma sorprendente circunstancia, pero en el susto y el espasmo de la exaltación, resbaló, alcanzó a agarrarse de una rama, pero esta instantáneamente cedió, dejándole caer al vacío.
El que estaba seguro en el sendero, abrió tanto sus ojos por la sorpresa, que parecía que nunca quisiese volver a cerrarlos. Llevo sus manos a su cabeza, desesperado, queriendo asegurarse de que su gorro seguía allí, pero solo se encontró con sus cabellos.